Poderosa y brillante, Naomi Osaka reina en Australia

 

 

Con sólo 21 años derrota a Petra Kvitova y en sólo cuatro meses ha ganado los dos primeros Grand Slam de su carrera y ha escalado al número uno del mundo

 

 

AUSTRALIA, 26/1/19.- No hubo insultos. No hubo gritos. No hubo abucheos. Esta vez no hubo nada que apartara los focos de Naomi Osaka, la irrupción más poderosa del tenis femenino en los últimos años y brillante ganadora del Open de Australia al derrotar en la final a Petra Kvitova por 7-6(2), 5-7 y 6-4, publicó El Mundo.

Con sólo 21 años y en sólo cuatro meses ha ganado los dos primeros Grand Slam de su carrera y ha escalado al número uno del mundo. La primera asiática de la historia, hombre o mujer, en la cima del tenis.

En ese saque ganador con el que Naomi Osaka cerró una final disputadísima contra Kvitova, había encerrado un buen manojo de logros: es la tenista más joven desde Maria Sharapova en conquistar dos Grand Slams. La primera desde Serena Williams en ganar dos Grand Slam seguidos (2015). Y la primera desde Jennifer Capriati en conseguirlo con los dos primeros grandes de su carrera (2001). Distintas formas de decir que esta japonesa, de ascendencia haitiana y criada en Estados Unidos ha llegado para quedarse.

Dos veces tuvo que derrotar a la ingobernable Petra Kvitova para conseguirlo. Osaka llegó a tener tres bolas de partido con 5-4 a su favor en el segundo set, pero las dejó escapar entre errores inesperados y aciertos de Kvitova. Cuando vio volar la tercera, Osaka estampó la bola contra el piso de pura frustración. Fue el único momento en el que la tenista japonesa dejó traslucir sus 21 años, la brecha que intuyó Kvitova para echar más sal, marcando cada punto decisivo con un grito que tenía destinatario al otro lado de la red.

Osaka se diluía con cada error y no podía ocultarlo mientras Kvitova alimentaba un parcial abrumador. El espectacular passing que el ojo de halcón cantó fuera. 10-1. El resto a la red. 11-1 y 6-5 para la checa. Otra bola a la red. 0-30. Y Osaka se desesperaba. Y se arrodillaba. Y agachaba la cabeza. Y doble falta. Y set para Kvitova. La japonesa, a la que se vio llorar, necesitó pasar por el vestuario en el intermedio para centrarse y, aunque tardó unos minutos en entrar en calor, la tenista que volvió a pista tenía mucho más que ver con Naomi Osaka.

En el tercer juego ya había roto el servicio de Kvitova y, aunque la checa demostró que ha vuelto a su mejor nivel tras aquel ataque con arma blanca que puso en peligro su carrera hace sólo dos años, Osaka encontró la determinación que parecía haber perdido en la segunda manga. La japonesa volvió a verse en el tercer set con 5-4 y tres bolas de partido en el bolsillo y, aunque dejó escapar la primera, firmó un servicio incontestable con el que sube por primera vez a la cima del tenis.

 

 

 

Fuente: El Mundo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *