Crisis en estancias infantiles: cierran o suben costos; madres, angustiadas

 

 

La situación para estos centros de cuidado se agravó luego de que al programa se le redujera el presupuesto asignado para 2019 de 4 mil 70 millones a 2 mil 41 millones de pesos; gobierno federal otorgaba un subsidio mensual de 950 pesos por niño a las estancias que cumplieran con una serie de requisitos

 

 

 

MÉXICO, 1/2/19.- La nueva administración federal, encabezada por Andrés Manuel López Obrador, dejó sin financiamiento a las 9 mil 300 estancias infantiles que apoyan a madres trabajadoras, por lo que esos centros han comenzado a cerrar o a subir sus costos, informó Reforma.

Con el argumento de que a más tardar el 28 de febrero la Secretaria del Bienestar (antes Sedesol) publicará las nuevas reglas de operación, el Gobierno suspendió para enero y febrero el apoyo de 950 pesos mensuales por cada niño inscrito.

Además, la situación para estos centros de cuidado se agravó luego de que al programa, creado en 2006, se le redujera el presupuesto asignado para 2019 de 4 mil 70 millones a 2 mil 41 millones de pesos.

Según las reglas de operación, el Gobierno federal otorgaba un subsidio mensual de 950 pesos por niño a las estancias infantiles que cumplieran con una serie de requisitos.

Entre ellos era necesario que el personal recibiera capacitación y aprobara estudios psicométricos, no se permitía tener más de 60 niños por estancia y se solicitaba una maestra por cada ocho infantes. Asimismo, los lugares debían garantizar ocho horas de atención diaria con alimentos, tener dictámenes de daño estructural, seguros de luz y gas, entre otros.

Debido a que el subsidio está suspendido, estancias infantiles, como Happy Kids, de Tocumbo, Michoacán, que atendía a cerca de 46 niños, están a punto de cerrar.

«Hicimos rifas, quermeses, colectas, pero de 46 niños que teníamos quedaron 29 este mes, y la verdad es muy triste porque yo no puedo solventar los gastos de mis seis empleados, ni el pago de 5 mil pesos de renta, todos nos vamos a quedar sin trabajo», dijo la responsable, Allif Moreno.

La encargada también detalló que los padres de familia a quienes atendían tenían un perfil de bajos recursos, pues trabajan en gasolinerías o como obreros en los campos de zarzamora, en ingenios, o barriendo calles.

El Programa de Estancias Infantiles apoyaba hogares con al menos una niña o un niño de entre 1 y 4 años, de padres solos, tutores o principales cuidadores que trabajan, buscan empleo o estudian y cuyo ingreso per cápita por hogar no rebasa la Línea de Bienestar.

Mientras el rango de edad para los menores era de hasta 6 años si se trataba de niños con alguna discapacidad.

A cambio, los dueños de las estancias podían establecer cuotas de hasta 950 pesos al mes por cada niño inscrito.

En el caso de Happy Kids, los padres pagaban 600 pesos adicionales al subsidio otorgado por el Gobierno federal. Pero, desde enero, sin este apoyo tuvieron que aportar mil 500.

«El Gobierno ha insinuado que hay estancias fantasma o que no funcionan correctamente y por eso ha cancelado todo el apoyo, pero mi estancia aquí está y somos muy evaluados, somos más evaluados que las estancias del IMSS, pueden venir a vernos, esto no es un negocio, aquí nadie se se hace rico», dijo Berenice Escamilla, responsable de la estancia Aloha, ubicada en la Nueva Santa María la Ribera, en la Ciudad de México.

Además de aumentar el pago y organizar colectas, los responsables de las estancias han buscado otras formas de financiamiento, como pedirles a los padres que lleven sopas y verduras para la comida o suspender el pago a trabajadores.

«Me da tristeza porque emprendimos hace casi diez años con todo este proyecto, yo tenía mucha ilusión y hoy estoy devastada, yo no puedo decirle a los padres que van a pagar mil 200 al mes si con trabajo pueden pagar 650. Aquí hay madres que hacen la limpieza en casas, hay vendedoras en tianguis», dijo Lisbeth García, responsable de la estancia Alegría con Ingenio, de Morelia.

Los familiares se han manifestado en los mítines de López Obrador, como en Morelos o San Luis Potosí, y también han difundido un video en donde niños cuestionan el apoyo para jóvenes que no estudian ni trabajan y para las zonas afectadas por el robo de hidrocarburos.

En tanto, la Secretaría de Bienestar, de vez en vez responde por Twitter: «Estamos realizando un gran esfuerzo para tener cuanto antes las Reglas de Operación 2019 del Programa de Estancias Infantiles para que se normalice la situación. Agradecemos su paciencia.

‘Yo no tengo dónde encargar a mi bebé’
La michoacana Zaira Nohemí Fajardo, de 30 años, madre soltera y empleada de una estética, cuenta que pudo resistir este mes mientras le subieron mil pesos el costo de la estancia infantil, pero asegura que no sabrá qué hacer si el subsidio no regresa.

«Yo quisiera tener otra forma de ayudar para que la señora no se desanimara, porque si cierra yo ya no podría trabajar. Tendría que pagar una guardería, pero cobran más caro y no hay como un lugar seguro donde les enseñan cosas y los protegen, les den de comer y hasta les dan inglés», dijo.

Mientras, en Cuernavaca, Morelos, la señora Leticia Zavala, empleada de un puesto de ropa, pagaba 600 pesos mensuales en la estancia infantil Pekes Campeones por el cuidado de su niña de tres años, pero desde que se canceló el subsidio le aumentaron la cuota a mil 600.

«La dueña de la estancia nos informó que se canceló el apoyo porque detectaron estancias donde llevan un padrón de niños falsos y el Presidente decidió cancelarlo e investigar cuáles estancias están invirtiendo en esto».

Sin embargo, teme que se suspenda definitivamente.

«Yo no tengo dónde o con quién encargar a mi bebé, si el subsidio disminuye, tendría que pagar más y a mí no me subieron el salario», dijo.

En octubre pasado, ya en el periodo de transición, diputados exhortaron a la Sedesol para que se reuniera con los representantes de estancias infantiles para definir las reglas de operación de 2019.

Afirmaron que hasta julio pasado las estancias habían atendido a 313 mil 450 niños y que el 34 por ciento de los padres tendría que dejar su empleo en caso de que esos centros hicieran falta.

«Lo que se está viviendo es una verdadera crisis de estancias infantiles porque la política de Hacienda es suspender los pagos y la Secretaria de Bienestar, María Luisa Albores, no dice ni pío», lamentó el legislador José Luis Montalvo del PT.

«Normalmente pagamos 850 pesos y este par de meses subirá el costo a mil 800. No se me justo que mejor les paguen a los ninis», sostuvo Imelda Osorno, madre de una niña de dos años de una estancia infantil en el Estado de México.

 

 

 

Fuente: Reforma

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