Emblema de primeros hombres en la Luna las diseñó un oaxaqueño

 

 

 

Héctor Hernández, graduado en Artes por la Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, ya era un artista prometedor cuando fue llamado a Cabo Cañaveral, a los 31 años, llegó a Florida a los 37 años y trazó el diseño final de la insignia del Apolo 11

 

 

 

MÉXICO.- Es por pocos conocido, pero un mexicano viajó al espacio mucho antes que Rodolfo Neri Vela. «Alunizó» incluso junto a Neil Armstrong y compañía hace 50 años. O lo hizo, al menos, a través de la insignia del traje de los astronautas: Héctor Hernández.

Este oaxaqueño trazó el diseño final de la insignia de Apolo 11, la misión tripulada de la NASA que llevó al hombre a la Luna, informó Reforma.

Graduado en Artes por la Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, ya era un artista prometedor cuando fue llamado a Cabo Cañaveral, a los 31 años. La agencia había tocado las puertas de la Universidad porque estaban en busca de creadores para laborar en diversos proyectos, y querían probar suerte en una tierra célebre por sus pintores.

Hernández llegaría a Florida en 1967.

«La NASA había asignado a una familia de origen alemán para que me alojara al llegar», recuerda.

Su acoplamiento, cuenta, fue difícil al inicio, sobre todo porque aún no dominaba al 100 el idioma.

En el Departamento de Presentaciones del Centro Espacial Kennedy, su lugar de trabajo, era el único mexicano entre 15 artistas estadounidenses. Pero no tardó en destacar.

Sus labores eran variadas. Así como diseñaba presentaciones e ilustraba los sistemas de escape de los mecanismos de prueba, también rotulaba nombres en los cascos oficiales.

Cuando el lanzamiento a la Luna comenzó a concretarse, su jefe les pidió trabajar a cada uno el diseño de la insignia. Sólo les dijo que el módulo lunar se llamaría «Eagle» y nada más, asegura.

El oaxaqueño entregó tres bocetos que fueron rechazados, lo mismo que sus compañeros. Y entonces se sentó a su mesa, ajustó su silla, y lo pensó un poco más, hasta que fue aterrizando, o «alunizando», el águila calva con una rama de olivo en el pico; un cráter lunar, en primer plano, y de fondo la Tierra en medio del espacio sideral.

Cuando le anunciaron que su trazo se quedaba, se alegró en silencio. Siempre ha sido un hombre sencillo, asegura.

Días después, vería la insignia bordada en los trajes de los astronautas, prestos a hacer historia. Pero insiste, lo suyo fue un trabajo en equipo.

 

 

 

Fuente: Reforma

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